Derechos humanos y acciones no-violentas

Fecha: 10/05/2007
Categoría: Estudios Sociales
Keywords: derechos humanos, noviolentos

Derechos humanos y acciones no-violentas

 

Carolina Bracco

 

      Derechos humanos: concepto y categorías.

 

     Los derechos humanos son aquellos derechos inherentes a la persona humana. Son comunes a todos por el solo hecho de ser personas. No son una concesión del Estado, aunque por otro lado implican obligaciones de éste. Son derechos que se afirman frente al Estado, son superiores al derecho político. Así, los derechos humanos limitan el ejercicio del Estado.

      Son transnacionales, es decir que están por encima de la soberanía estatal. Son irreversibles, ya que  una vez reconocidos entran dentro de la categoría de derechos humanos. Son progresivos, porque siempre es posible reconocer más derechos. Por último, también soninterdependientes e indivisibles.

      Se distinguen dos categorías básicas de derechos humanos: 

      –Derechos de primera generación: civiles y políticos. Se refieren a la libertad, la seguridad, la integridad física y moral de la persona, y el derecho a participar en la vida pública. Se trata de derechos exigibles inmediatamente, su respeto representa para el Estado una obligación susceptible de control jurisdiccional.

      –Derechos de segunda generación: económicos, sociales y culturales. Se refieren a garantizar la dignidad humana a través del acceso a bienes materiales y culturales así como a la existencia de condiciones de vida para tal fin.

      En ciertas circunstancias los Estados carecen de recursos para garantizar los derechos de segunda generación; por eso se dice que son obligaciones de medio o por comportamiento. “La realización de los derechos económicos, sociales y culturales no depende, en general, de la sola instauración de un orden jurídico ni de la mera decisión política de los órganos gubernamentales, sino la conquista de un orden social donde impere la justa división de bienes, lo cual sólo puede alcanzarse progresivamente”[1]

 

     El Estado debe respetarlos, garantizarlos u organizar su realización. El Estado es también el único que puede violarlos. Esta situación puede darse por acción (sistematicidad) u omisión (por no ejecutar justicia u omisión). 

      Derechos Humanos y relaciones de justicia

      Si sostenemos con Thoureau, así como lo hizo Gandhi, que “un hombre justo no debe obedecer una ley injusta”, entonces podemos comprender como la noción de derechos humanos no puede presentarse alejada de la idea de justicia, “…las leyes justas son aquellas que están al servicio de las personas y los pueblos y surgen de los principios éticos que hacen al Estado de Derecho y a la igualdad. Pero no siempre las leyes son justas; las leyes injustas son inaceptables y toda persona justa debe actuar y defender las leyes justas, pero también desobedecer las leyes injustas en bien y defensa de todos.”[2] De esta creencia se desprende la idea de desobediencia civil entendida como actitud responsable y comprometida en la búsqueda de una sociedad más justa. 

      ¿Qué es la no-violencia activa?

      La noción de noviolencia activa se relaciona con la búsqueda de cambio en las relaciones de poder a partir de la ética de la resistencia. Es, a su vez, un ataque tanto a la pasividad como a la violencia. Por lo tanto incluye la idea de un método para actuar no violento (por eso es “activa”)[3].

      La no violencia como estrategia se desarrolla generalmente de la siguiente manera: a) en principio se hace un análisis de la realidad y toma de conciencia de la injusticia ante la que se está actuando, ante lo cual b) se plantea el objetivo final y la estrategia, para lo que se plantean objetivos intermedios.

      Los métodos de acción noviolenta pueden clasificarse en:

      -Acciones de difusión necesarias para lograr una mayor concientización y debate, pueden cristalizarse en edición de materiales y charlas informativas, entre otros.

      -Acciones de protesta y persuasión, que son útiles para producir conciencia de la injusticia y lograr persuadir al adversario. Pueden cristalizarse en huelgas o presiones en las autoridades.

      -Acciones de denuncia

      -Acciones directas de coacción, que se ponen en práctica cuando las acciones de persuasión no son suficientes. Estas últimas no entran en contradicción con la noción de noviolencia ya que no se identifican con acciones violentas. Ejemplos de métodos coactivos son, por ejemplo escarches, piquetes, boicots sociales.

      Como sucede también con las etapas de la estrategia no violenta, las acciones no permanecen fijas en una categoría, así como también pueden combinarse o complementarse entre sí.

      Métodos no-violentos

      Según Gene Sharp, los métodos no-violentos de protesta y persuasión son “actos simbólicos de oposición pacífica o intentos de convencimiento que van más allá de la simple expresión verbal, pero sin llegar a ser actos de no-cooperación o intervención. Pueden estar dirigidos a influir en: el adversario, el público en general, el mismo grupo que se queja o una combinación de los tres” [4]

      Estrategias no-violentas y defensa de los derechos humanos

       Como dice Adolfo Pérez Esquivel, “…ante la violación del derecho a la vida de todo hombre, o a su integridad física y moral, cuando es agredido por su régimen que lo encarcela, lo tortura, lo mata, o lo hace desaparecer, ha despertado la creatividad del pueblo para saber defenderse.”[5]

      Es a partir de esta capacidad creadora propia de los seres humanos que se establece la conexión entre derechos humanos y estrategias noviolentas. Así, diferentes organizaciones defensoras de los derechos humanos han encontrado un gran poder de efectividad en la utilización de estrategias noviolentas.

      Las estrategias noviolentas son las que legitiman a la lucha por la defensa de los derechos humanos, las que decantan en reconocimiento internacional que vuelve, asu vez, reforzando la lucha.

      Consideraciones Finales: derechos humanos, justicia y paz.

      Hay una tensión latente en la paradoja en la que están inmersos los derechos humanos desde el momento mismo de su creación. Por un lado, es el Estado el que el que debe velar por ellos, garantizarlos y respetarlos. Por el otro, es el mismo Estado el único que puede violarlos. Y como esto último es un lugar común, la instancia internacional se ha convertido en un elemento indispensable en la defensa de los derechos humanos.

      Hoy en día la identificación entre legalidad y legitimidad es a todas luces una utopía. Vivimos en Estados de Derecho que ya no buscan su fuente de legitimidad en el derecho. Las leyes suponen ser la cristalización de un humor social; sin embargo, la representación que es (o supone ser) la base misma de la democracia, producto y productora de derecho se desentiende la más de las veces de las implicancias de su creación.

      Es responsabilidad de todos los ciudadanos la creación de un sistema representativo justo, que cree leyes justas. Pero para que ello suceda tenemos que vivir en sociedades más justas. Tenemos que saber qué pasa en las escuelas, en las universidades, en las oficinas de la administración pública.

      Porque paz es también educación, pero buena educación y para todos. Paz es trabajo, pero trabajo digno y para todos. Paz es democracia, pero democracia real, plural y respresentativa. Y eso es algo que sólo nosotros podemos construir.

     De nada sirve despertarse si uno no se levanta.

 

 


 

     [1] Nikken, P, “El concepto de Derechos Humanos” en Montecinos, O (comp.) Recopilación para la comprensión, estudio y defensa de los derechos humanos, ed. David Maneces, Caracas, 1995. pág. 29.

      [2] Pérez Esquivel, A. Organización y método de acción noviolenta para la defensa y promoción de los derechos humanos y el derecho de los pueblos. Disponible en www.serpajamericalatina.org.

      [3] SERPAJ-Argentina, La noviolencia activa, camino hacia la liberación teórica y práctica. Disponible en www.serpajamericalatina.org

     [4] Métodos de acción noviolenta de Gene Sharp. Disponible enwww.noviolencia.org

     [5] Pérez Esquivel, A. Organización y método de acción noviolenta para la defensa y promoción de los derechos humanos y el derecho de los pueblos. Disponible en www.serpajamericalatina.org.

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